Actualmente contamos con casi 17.000 registros, 10.500 de ellos catalogados con el sistema Abies.

En el curso 2002/03, Paco Berges redacta “El Cuaderno de Formación de Usuario de la Biblioteca Escolar”, una guía que, desde entonces, se entrega a los alumnos para que sean capaces de moverse en la Biblioteca como pez en el agua.

Los comienzos de la Biblioteca del entonces “Instituto de Bachillerato Mixto de La Almunia” corren parejos a los del propio Centro que, con sus 22 profesores y 405 alumnos, ya tienen la preocupación de crear un espacio de “estudio y consulta”. Pero como se refleja en diversas Actas, de Claustro y de Consejo Escolar, en 1988, las cosas no fueron fáciles y hubo que pelear duro e insistir mucho ante las instituciones:

Carta dirigida a la Delegada Provincial Dña. Pilar de la Vega:

“Reunido el Consejo Escolar del I.B. de La Almunia de Doña Godina, en su sesión constitutiva del día 12 de diciembre de 1988, se acuerda el envío de la siguiente carta a la Dirección Provincial:

En la Biblioteca no hay libros.
Es necesaria una dotación suficiente de libros para esta Biblioteca.
Esta necesidad es urgente.
Es imposible impartir una enseñanza de calidad sin disponer de una Biblioteca con suficientes libros.
Se está creando una situación de intranquilidad entre padres, profesores y alumnos.
Por lo cual solicita:
Que con carácter urgente, con el fin de poder desarrollar con normalidad las actividades académicas, se adjudique un presupuesto extraordinario para solucionar este grave problema. Esperando una respuesta satisfactoria y rápida”

Ante la falta (o lentitud) de respuesta a esta carta se recogen y envían firmas de todos los colectivos que integran la comunidad escolar.

El 17 de enero de 1989 se decide dotar a la Biblioteca con 200.000 ptas., la misma cuantía que se cede a los diferentes seminarios, que se amplía finalmente a 250.000.

Se firma un acuerdo con la CAZAR (hoy Ibercaja) para que ésta ceda un ordenador por un periodo de cinco años con la condición de mantener un saldo de un millón de pesetas.

La primera ubicación de nuestra Biblioteca fue el lugar que ahora ocupan las aulas de tecnología, pero en mayo de 1988 se desploma una parte del techo, en horas no lectivas, y la Biblioteca debe cerrarse hasta llevar a cabo las obras de restauración.

Esas obras se alargan en el tiempo, ya que se añaden a las mismas la ampliación del Centro, lo que hace comentar al profesor Tomás Herrero “la necesidad de que se habiliten mesas en el vestíbulo para que los alumnos puedan estudiar o leer con tranquilidad”.

A pesar de ello, el presupuesto para fondos de Biblioteca no deja de crecer. Así en marzo de 1990 se menciona un presupuesto de 200.000 ptas. Y en septiembre de 1990, cuando el Centro cuenta con una plantilla de 33 profesores y 472 alumnos, y las clases están a punto de comenzar (lo harán como años anteriores el 1 de octubre) se dota a los seminarios, lo mismo que a la Biblioteca, con un presupuesto de 300.000 ptas. para el primer trimestre y 400.000 para el segundo (Acta nº 18).

La primera anotación en el Libro de Registro de la Biblioteca tiene como fecha el 1 de marzo de 1988.

También se resalta en estos documentos que “la calefacción de la Biblioteca es insuficiente y que funcionará a cargo de los profesores de guardia para préstamos y profesores con designación horaria se encargarán de organizarla”.

Corren tiempos convulsos, muchos alumnos presentan una carta al Consejo Escolar rechazando el envío de tropas españolas a Kuwait y aprueban ir a la huelga el día 4 de diciembre.

También esos días se presenta la propuesta para poner nombre al Instituto, y entre los 19 presentados escogen el de CABAÑAS. Se plantean obras en el Centro y se muestran los planos. Se habla de la nueva Reforma Educativa LOGSE…

El 6 de mayo de 1991 comienzan las obras en la Biblioteca que pasará a estar en la 1ª planta, y se solicita la creación de un periódico escolar.

El curso 1991/92 comienza con las obras del Instituto sin terminar, por lo que los alumnos de 3º de BUP no pueden iniciar sus clases el 1 de octubre, como el resto de los cursos.

En el curso siguiente, a 17 de septiembre del 92 se incorpora al claustro un nuevo profesor, D. Francisco Berges Sánchez, que tanta importancia habrá de tener, más adelante, para la creación de la Biblioteca tal y como la conocemos actualmente. También se recoge en este documento la siguiente anotación: “la Biblioteca se pondrá en funcionamiento este curso”.

La Biblioteca, a 30 de septiembre del 92, sigue estando en obras; pero los profesores encargados de la misma, por disponer de horas lectivas, ya han empezado a organizarla y a ponerla en funcionamiento. Son 25 horas lectivas semanales las que se justifican en la PGA porque así “los profesores que lo precisan completan su horario con horas de Biblioteca”.

Sin embargo, al curso siguiente, 93/94, se advierte que “debido a la crisis económica en la que se encuentra el país” se suprimen cargos (vicedirector y vicesecretario), se establece un horario de 30 horas, de éstas, entre 18 y 21 serán lectivas y en el horario de profesores no podrán incluirse horas de Biblioteca, por lo que se propone que de las 3 horas de guardia de cada profesor, una sea de Biblioteca.

Ya en este curso se empieza a solicitar ayuda para la catalogación de fondos, que a pesar de “la crisis”, siguen aumentando. Se realizan suscripciones a diferentes publicaciones periódicas, se adquiere la Enciclopedia Larousse…

27/10/93. “Se solicita a la Universidad que destine algún profesor de Biblioteconomía que realice prácticas en el Centro” Esta petición de ayuda se irá repitiendo a lo largo de los años hasta que, por fin, en el curso 1999/00 llega el ansiado apoyo, por medio de una beca que el APA del Instituto destina a ese fin, y que se repetirá en los siguientes años hasta el 2004/05. En estos años también trabajarán en la Biblioteca algunos jóvenes objetores al Servicio Militar que realizarán, con esta labor, lo que se conoció como “Prestación Social Sustitutoria”.

El mecenazgo del APA hacia la Biblioteca continúa ininterrumpidamente hasta hoy, con la dotación de libros, asunción de los gastos por premios de narrativa, poesía, carteles y colaboraciones varias.

El siguiente curso parece ser menos activo, lo que hace preguntar a nuestra compañera Fusy, siempre incansable: ¿Qué pasa con la Biblioteca? (14/11/94)

En la memoria del curso 96/97, además del desacuerdo de toda la Comunidad Escolar hacia el recorte de plantilla del próximo curso, y de recordar a los componentes del Claustro “que estamos conectados a Internet” se expresa “la importancia dada a las actuaciones en la Biblioteca para mejorar el servicio y atención sobre todo en el primer ciclo”.

En el Acta de 28 de abril de 1998 se recoge la próxima celebración de las III Jornadas de Cine, que se celebrarán del 11 al 16 de mayo y que estarán “coordinadas en nuestro Centro por D. José María Pemán, y que, subraya, destacan por su enfoque didáctico… y su vocación de alcanzar a toda la población de La Almunia”.

Es en el curso 98/99 cuando D. Francisco Berges, ya Paco para todo el mundo, se incorpora al Equipo directivo como Jefe de Estudios Adjunto.

El Centro cuenta con más de 600 alumnos y 57 profesores y las clases van a dar comienzo el 21 de septiembre.

Su labor al frente de la Biblioteca se hará notar a partir de este momento.

Se propone la informatización de la gestión con el programa Abies, que se iniciará con el primer libro catalogado, el 9 de febrero de 2000, (el primer carnet de lector se imprimirá el 18 de noviembre de 2002, a nombre de Reme Ortego, en esos momentos directora del Centro). La Biblioteca comienza a tomar forma. Se “viste” con estanterías nuevas, revisteros, mesas y armarios.

Se forma un grupo de teatro al hilo de las Jornadas de Cine de La Almunia.

A inicios del curso 2000/01, en el que me incorporo al Centro, se presenta el Proyecto de Ampliación de la Biblioteca, que se pondrá en marcha al final de ese curso. Los fondos destinados a la misma alcanzan las 650.000 ptas.

En el curso 2002/03, Paco Berges redacta “El Cuaderno de Formación de Usuario de la Biblioteca Escolar”, una guía que, desde entonces, se entrega a los alumnos para que sean capaces de moverse en la Biblioteca como pez en el agua. Y de aprender a aprender.

Llegamos al curso 2004/05. Paco Berges solicita y consigue su traslado al IES Itaca. Me hago cargo de la Biblioteca, siempre respaldada por un grupo de trabajo que formamos cada nuevo curso: profesores de Lengua, Música, Inglés, Latín, Dibujo,… casi todos los departamentos tienen, o han tenido, representación en él. Me vienen a la cabeza los nombres de muchos compañeros/as que han derrochado entusiasmo, energía y talento dentro de ese grupo. Gracias a todos ellos.

En este curso y en los siguientes el Centro entero se embarca en multitud de Proyectos, creo que todos los que era posible abarcar: Leonardo, Comenius, Sócrates, Emprender en la Escuela… Concretamente en la Biblioteca, desde que se propuso el Programa de Mejora de Bibliotecas Escolares, hemos estado suscritos a él, primero con Paco, y después conmigo, lo que en los “años de bonanza” reportó a la Biblioteca una cantidad impresionante de fondos y equipamiento, que hizo posible la Biblioteca que hoy disfrutamos: actualmente contamos con, casi 17.000 registros, 10.500 de ellos catalogados con el sistema Abies.

A lo largo de estos años han pasado gran número de escritores, siempre de la mano del Departamento de Lengua: Rosa Montero y Luís Fernández Llorente (escritor y compañero) (2003/04), Felipe Vega (2004/05), y en años sucesivos, Javier Tomeo, Ángel Petisme, Luis del Val, Ignacio Martínez de Pisón, Elena Liliana Popescu, Ana Alcolea…y otros muchos.

Han sido muy numerosos los recitales de poesía celebrados; los ya clásicos Concursos de Epitafios y de Poesías dedicadas, o el de Relatos Cortos de Terror, de marcapáginas, de postales, carteles, dibujos, cómics, incluso de confección de libros con materiales reciclados…

También participamos en las ya desaparecidas “Jornadas de Literatura Infantil y Juvenil”, que llegaron a ver la luz durante XV ediciones, que eran programadas por nuestro injusta y tristemente desaparecido CPR.

El último Proyecto, que ya tiene dos años de funcionamiento y que no podría existir sin el apadrinamiento de nuestra “activista poética”, es el de “Poesía para llevar” que “sale del horno cada miércoles”. Leemos juntos poesía, la compartimos con otros 21 IES, que también se empeñan en la tarea y gusto por la lectura. Ya veis, no estamos solos.

Para terminar este “resumen” de los 25 años de Biblioteca del IES Cabañas, dejaré constancia aquí de la dolorosa perdida de nuestro compañero Paco Berges, ocurrida el año pasado. La Biblioteca llevará su nombre a partir de ahora, y esperamos que también su esencia y su tesón, quede en ella.